Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas

Lo que es una soberana estupidez por mi parte.

Me siento tan absurdamente feliz que ni siquiera tengo miedo. Puede deberse a que estoy intentando ver todas las perspectivas posibles que se me presenten, o también puede ser porque estoy aprendiendo a no enfadarme por nimiedades. Lo más curioso de todo es que cuanto más positiva soy y cuanto más contenta estoy, más felicidad me llega. Lo lógico sería estar asustada porque todo tarde o temprano se acabe, pero no es mi caso.

Por una vez no tengo miedo de vivir, de avanzar o de ser valiente. Y aunque puede ser una finita y efímera etapa la estoy disfrutando. Sé a dónde va mi vida, tengo mis pequeñas y grandes metas y aunque estoy asustada porque el futuro me guste o no me asusta, sí estoy emocionada por lo que está por venir.

Soy una persona realmente controladora. Planeo mentalmente miles de detalles que hasta a mí me parecen ridículos. Algunos podrían pensar que todo ese trabajo mental puede dejarme exhausta, pero no lo hace porque es parte de mí, de mi persona. Y ahora estoy intentando ceder ese control que me proporciona una seguridad tan necesaria como el respirar. ¿Por qué hacerlo? ¿Por qué ceder algo que te es vitalmente necesario? Pues porque no estoy viviendo realmente. Esa faceta de mi persona no me deja vivir sino solo sobrevivir.

Deseo fervientemente ser así permanentemente, pero me conozco y sé que solo estoy descubriendo una nueva faceta de mi personalidad. Lo cual confirma que jamás lograré saber quién soy del todo. No es una etapa de madurez, es una etapa de superación personal, de superarme a mí misma, porque sin querer me he convertido mi propio enemigo.
Me sorprende las ganas que tengo de estar con otras personas, porque soy demasiado independiente y es realmente satisfactorio y agradable dejarse querer.

¿Miedo al rechazo? Sigue estando ahí, latente y a la espera de aparecer en cualquier momento, pero ¿de qué me sirve salir corriendo y estar siempre asustada? ¿De qué sirve no querer que nadie traspase esas barreras supuestamente enormes que en realidad son de cartonpiedra? Para lo único que sirve es para hacerme daño a mí misma, lo que es una soberana estupidez por mi parte.

Gracias a todos por leer y gracias a todas esas personas que comparten su vida conmigo. Intento ser mejor persona como he dicho infinidad de veces y sólo aquí puedo decir todo lo que siento realmente y hoy es de esas veces en las que escribo algo bueno sobre mí y me encanta saber que alguien más ha comportado este momento. Así que por todo eso y más, gracias.

Nunca.

Echo de menos esa caricia que nunca me has dado.
Extraño la pasión de tu mirada que nunca he visto.
Necesito oír todos tus te quiero que nunca he escuchado.
Añoro esos besos que nunca me has dado.
Quiero pedirte que te quedes junto a mí como nunca he hecho.
Me hacen faltas esos fuertes abrazos que jamás me has dado.
Echo de menos esa sonrisa que nunca he visto.
Extraño el tacto de tus manos que nunca he tocado.
Necesito hacerte el amor que nunca te he hecho.
Añoro observarte al despertar como nunca te visto.
Quiero que me hagas sentirme completa como nunca lo he estado.
Me hace falta verte enfadado para desearte aun más de como nunca te he deseado.
Echo de menos acariciarte el pelo que nunca he tocado.
Extraño oír tu risa que nunca he escuchado.
Necesito hacerte feliz para poder ser feliz como nunca lo he sido.
Añoro esa voz al despedirte que nunca he escuchado.
Quiero que te lleves todos mis miedos como nunca has hecho.
Me hace falta soñar contigo como nunca he soñado.

Polisíndeton a primera vista.

"Y entonces lo vi. Y me sonrió como siempre. Y me miró como siempre. Y se le veía mayor, y maduro. Y me gustó, como nunca me había gustado. Y algo cambió en mí. Y desde entonces no pude dejar de pensar en él."

Tan brillante como cruel

Es curioso como pasamos cada instante de nuestra vida sin apreciarlos en absoluto. No somos conscientes de que existimos. Vivimos, pensamos pero a veces se nos olvida que nuestra existencia, ya sea por la evolución o por dios, es un milagro. Todo nuestro cuerpo, cada célula, es perfecta. Sin embargo, el ser humano nunca está satisfecho.

¿Es nuestra conciencia pues, la causante de todas nuestros miedos e inseguridades que logran no hacernos ver que somos algo único y perfecto? Sinceramente, sí. Nuestra mente es lo más perfecto e imperfecto que tenemos. Es la única parte que se vuelve contra nosotros. Una mente tan brillante como cruel. 


Y luego dicen que porqué hay tanto loco suelto por ahí...

Algo

Sabes cuáles son tus límites y aun así luchas por saltar esa línea invisible que nos delimitan la mente, el cuerpo, la vida en sí misma.  

Muchos luchan por parecer lo que no son, ocultar lo que creen que son sus debilidades. Saben que si son totalmente sinceros pueden hacerles mucho, muchísimo daño. Pero no se puede ocultar lo que uno es eternamente; tarde o temprano nuestro yo interior tiene que salir a tomar el aire.

Otros sin embargo, se muestran tal cual. Esos son los valientes de este mundo. Son los que no tienen miedo a sufrir porque saben que pueden soportarlo todo. Se enfrentan a cada situación con la mayor sinceridad y eso es realmente admirable.

Luego están las que se lo callan todo, tanto lo que sienten como lo que piensan. Son personas herméticas, cerradas al mundo, con miedo de todo y de nada. Son aquellas a las que miras y no puedes evitar preguntarte ¿qué piensas? ¿Hay algo que te importe? ¿Qué puedo hacer para ver lo que no quieres que nadie vea?

En este mundo existen numerosos tipos de personas. Todas complejas, hasta las que nos parecen las más superficiales. Unos vivimos más experiencias que otras, maduramos más o menos rápido por ello, afrontamos o no la vida, pero todas la vivimos al fin al cabo.


No sé a qué ha venido esta verborrea, o puede que sí lo sepa pero no quiera pensar en ello, solo sé que necesitaba escribir algo.

Bienvenido 2014

El 2013 ha sido una mierda de año, pa' qué vamos a engañarnos, pero no en todos los aspectos. 
Terminé bachillerato por fin, entré en el grado que quería ahora tengo claro lo que quiero hacer en la vida.
El verano que iba a ser la polla se redujo a mierda seca porque no hice nada en absoluto, solo comer, dormir y ver series. Nada de todas las metas que me había propuesto. 
Pero he disfrutado de estas navidades como nunca lo he hecho y todo gracias a mi gente. 

Sí, el 2013 ha sido una mierda, pero gracias a ello he conocido a una de las mejores tías que existen y puedo decir con orgullo que ella es mi amiga. Hemos fundado una amistad de 5 que me encanta porque cada una tiene su granito de inteligencia y de locura que aportar.
He aprendido bastante sobre mí y sobre lo que quiero en esta vida. 
He cumplido 21 años y viviría cada uno de ellos otra vez solo por estar de nuevo con esas personas que he perdido o he alejado de mi camino.
No ha llegado el apocalipsis por no enamorarme.
Creo que ya soy un poquito más valiente o al menos estoy lista para serlo.
He pasado otro fin de año del carajo.
Y he comenzado el año con mucha ilusión y un buen presentimiento.

No habrá estado tan mal, pero sé que esté va ser mejor. Muuuuuuuuuuuuuucho mejor.

Noto el cambio.

Hace meses que no escribo - Mal, Mónica, mal - y no voy a intentar excusarme.
Llevo un año bastante raro, duro, llámalo como quieras, pero el caso es que estoy madurando y a una velocidad vertiginosa.

Ya no veo las cosas igual que antes, ya no soy la misma de antes por no decir que no sé ni quien soy ahora. Antes tenía una mínima idea pero ahora ando con palos de ciegos por esta "nueva" Mónica.
En septiembre, a mi madre le dio un infarto cerebral y - sé como va a sonar pero es la realidad - ¿sabéis lo único que pensé durante una semana? "Porqué no te mueres de una vez" "Mi vida ahora sería más fácil" Y es totalmente cierto.

Si ella se hubiese muerto yo ahora no tendría una preocupación más encima. No me bastaba con no saber cuidar de mí para que ahora ¡TOMA! MÓNICA ENCÁRGATE DE TI Y DE TU "ADORADA" MADRE.
Pues sí, el karma es así. Algo he aprendido de toda esta experiencia y es que a parte de ser una persona horrible también soy increíblemente fuerte.

Lloré, lo admito, lloré mucho pero no por ella, sino por mí, porque encima de que sólo tengo 21 años ahora no iba a tener un futuro porque tendría que cuidar de una persona a la cada día me cuesta más tolerar. Muchos pueden pensar "Mónica, tía, es tu madre, ella te quiere, te trajo al mundo blablalblabla". Si de verdad me hubiese querido jamás habría sido tan egoísta. Si no hubiese estado jodiendo su vida día tras día, ahora no estaría con un brazo muerto y una pierna con un 50% de movilidad menos.

Sé cómo estoy sonando, parece que tengo mucha ira acumulada - que la tengo - y muchísimo odio - que lo tengo - pero necesitaba escribirlo, necesitaba soltarlo, porque nadie que conozco comprende cómo me siento.

Muchas personas dirán que no tengo corazón por pensar así después de lo que le ha pasado a mi madre y lo cierto que es que no tengo un buen corazón. Es cierto, no soy una buena persona mentalmente hablando. Pero ¿sabéis qué? que me da igual lo que piensen los demás porque soy yo la que se levanta cada mañana y decide ser una buena persona, la que medita todas sus decisiones para intentar no herir a nadie, porque no quiero ser mala, no quiero ser esa Mónica que por naturaleza o por aprendizaje tendría que ser y cualquiera que me conozca puede corroborar que no soy una mala persona.

Pero el caso es que ahora, ya han pasado casi tres meses de eso y he decidido poner punto y final a todas esa mierda que me pasa por la cabeza. He pensado en tantas cosas malas e incluso en morir, hola? la vida es maravillosa y no debería haberme planteado abandonar porque no soy de las que abandona. He tomado una decisión para empezar a cambiar, no diré cual, pero es el primer paso de una nueva vida. En cuanto ese paso lo cumpla pienso salir de esta casa que me consume.

Os mantendré informados.

Gracias por leer.

Desde hace tiempo, mucho, bastante diría yo, me vengo dando cuenta de que tengo serios problemas personales, psicológicos, mentales, llámalo como te de la real gana, el caso es que mi cabeza no funciona correctamente. Para empezar no siento nada. No siento miedo, alegría, pena, amor, odio, no siento nada sin embargo hay veces que de repente, según qué situaciones (con alto nivel de adrenalina, excitación - no en el sentido guarro de la palabra -, enfado, estrés...) me encuentro llorando. Las lagrimas caen por mi cara pero no les encuentro sentido, es como si mi mente bloqueara aquello que me hace definir cómo me siento y solo me deja expresarlo a través de las lagrimas. Aunque puede que no sea algo que pase así por que sí, sino que yo misma lo he buscado.

He pasado tanto tiempo huyendo de los sentimientos, sin atreverme a recordar con exactitud el pasado, a las personas que he querido y me han hecho daño y estando constantemente en una especie de trance anti-sentimental (dudo que este termino exista) que ahora me encuentro totalmente bloqueada, vacía, simplemente sobreviviendo el día a día.

Que eso es otra, (lo escribo aquí porque necesito que alguien lo sepa dado que no me atrevo a decirlo en voz alta por si se hiciese realidad) he pensado más de normal o natural en la muerte, en lo fácil que sería abandonar este mundo, abandonar esta manera de vida que no logro cambiar porque por mucho que diga "lo voy hacer" siempre hay algo que me detiene. Seguramente seré yo misma la que me detengo. No lo sé.

He pensado, me atrevería a decir, durante horas en ello. En abandonar. Después de todo es lo que mejor se me da. Como he dicho miles de veces, soy una cobarde.
Sé que necesito ayuda profesional, alguien que me diga qué es lo que me pasa y cómo solucionarlo porque sola soy incapaz de hacerlo. Con el simple hecho de pensarlo ya lo estoy aceptado pero es mi realidad y así lo vivo día tras día.

Creo que he mantenido tanto tiempo la calma, la mente en blanco y siendo fría conmigo misma que creo que ya no puedo dar más de mí. Y eso que solo tengo 20 años...
Es cierto que esto puede ser un drama más de la pos-adolescencia. Puede ser un último berrinche antes de madurar , no definitivamente porque es imposible, pero sí de dar el paso a ser "adulta". No lo sé, todo esto son solo suposiciones que hago intentando encontrar una respuesta. Puede que simplemente esté esperando a que venga alguien y me diga: Deja de compadecerte, de pensar locuras, siente, vive, porque solo tienes una vida. O algo por el estilo.
No lo sé, no sé nada, pero tampoco estoy segura de querer saber qué me pasa. Tal vez sea porque estoy rota y he perdido tantas cosas de mí misma que me es imposible recomponerme. 
Tal vez debería estudiar psicología...

Gracias por leer. 

La pesadilla de mi vida

¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible que por una simple conversación todo cambie?
Yo estaba bien, estaba genial, había descubierto tanto cosas buenas como malas de mí misma, me estaba aceptando, estaba logrando ser feliz a mi manera y tenía paz interior. Había aprendido que por ahora no estoy hecha para tener pareja porque yo no me quiero lo suficiente como para que querer y que me quieran de la misma manera, pero había empezado a cambiar cuando de repente todo lo que creía que sabía de mi pasado y toda la mierda que me había llevado años echándome encima, no existía.

La frase "Él ha sentido algo por ti" ha hecho que mi tranquilidad se vaya al carajo.

¿Por qué¿ ¿Por qué siempre todo tiene que girar alrededor de él?
Durante todos esos años me había dedicado a pensar en él. en que yo no era suficiente, en que alguien así jamás estaría con alguien como yo; pero también que jamás me rendiría  que yo seria digna para él, hasta que ya no pude más y sí, me rendí. Acepté que nunca lo conseguiría y acepté que yo no era nada para él y que nunca llegaría a ver lo feliz que podría hacerle. Después de eso huí, me alejé de él todo lo que pude para olvidarle  hasta que por fin él me demostró que en realidad él era el que no era suficiente para mí. 
Fue como si yo hubiera estado 10 años de mi vida con una venda en los ojos y de repente se cayese y pudiera verlo TODO. Me sentí libre y podría sonreír de verdad; Me había liberado. El 25 de julio llevaré dos años de libertad, pero ahora me siento como si hubiese retrocedido en el tiempo. Todo en lo que me basé había sido mentira.
Había conseguido conquistarle, había logrado que él me quisiese, pero por su miedo a romper nuestra perfecta amistad, la oportunidad de ser felices se esfumó.

¿Alguien tiene idea de lo que duele eso? ¿Alguien sabe lo qué es haber estado años menospreciándose así mismo sin motivo? ¿Alguien sabe lo qué es creer que había sido un fracaso cuando en realidad había conseguido lo que se propuso? He tenido que volver a llorar por eso, por ser tan imbécil, porque había sufrido en vano  porque lo había logrado cuando no lo creía posible, porque él no fue tan valiente como yo, pero sobretodo porque no sé si alguna vez volveré a amar de esa manera.

Hubiera preferido no saberlo nunca.

Nos vemos.

Hay una parte de mí que sigue siendo tuya. Esa misma parte sería capaz de hacer cualquier cosa por ti. Y no es justo. No es justo que después de tanto tiempo sigas teniendo ese efecto en mí.
Eres la persona más importante de mi vida y te odio por ello.
Otra parte de mí sabe lo que estás buscando. Me quieres a mí con otro cuerpo, así de simple. Me buscas y no te das cuenta de que ya me has encontrado; es más, fui yo quien se plantó ante ti diciéndote "Ya estoy aquí". Esa misma parte se alegra enormemente de que todas tus búsquedas fracasen, porque así te sientes tan incompleto y solo como yo.

Esas dos partes forman mi corazón, aunque ahora ya no tienen ni voz ni voto. Sólo mi cabeza y el recuerdo del dolor, el rechazo y el odio que sin querer has sembrado hacia mí misma, tienen el mando. Mi mente ya no siente nada, está en paz y serena porque sabe que no eres lo suficientemente bueno para mí. Sabe que valgo más que muchas otras, sabe que valgo más que cualquier chica que conozcas, sabe que soy perfecta tal como soy y eso no eres capaz de verlo. No me mereces, por muy bueno y perfecto que seas no me mereces, porque tu ceguera no te hace suficiente para mí.
¿Crees que es mi ego el que habla? No, lo siento, no tengo ego. Jamás me he sentido deseada o sexy. Esto no quiere decir que me compadezca de mí misma, ni mucho menos. Sólo hablo de lo que siento.
Me duele, en serio, me duele que por tu culpa no podamos ser felices. Me duele que por mi físico no me aceptes. Tal vez sea porque yo no me acepto, aunque nunca he creído en eso.
¡Agh! ¡¿Por qué tienes que ser tú?! ¿Por qué aún sueño contigo? ¿Por qué aún te extraño? ¿Por qué, si nunca me has dado nada cuando yo te he ofrecido mi alma?

Ya no te amo, aunque al leer eso parezca que sí y que soy una resentida, pero es cierto, no te amo, lo sé porque cuando te veo no siento nada. Lo sé porque ya no sonrío como una boba cuando hablas, lo sé porque ya no analizo cada palabra que sale de tu boca. Pero realmente lo sé, porque ahora sólo puedo verte como a un amigo.

Puede que algún día leas esto, que lo dudo sinceramente porque nunca has leído nada a no ser que yo te lo haya mostrado, pero si lo haces sabrás cómo me sentí todos esos años, y sabrás que no hablaba en broma cuando te decía que te amaba.
Ahora en realidad esto no tiene ninguna importancia, lo he escrito para desahogarme por haber recordado aquello.
Parezco bipolar.
Bueno no me voy a enrollar más, sólo me queda decir que ya estoy lista para amar otra vez.

Nos vemos.

Es todo tan distinto ahora...

Es todo tan distinto ahora… no sé qué demonios me pasa. Me siento sola pero a la vez estoy a gusto. Te echo de menos amigo, nuestras bromas, nuestras charlas, nuestras risas, echo mucho de menos nuestra complicidad. Cada día es algo nuevo pero luego siempre acabo igual. Una película y a dormir. Echo de menos ese alguien con quien hablar de absurdeces, contarle mis sueños, mis ideas y discutir sí soy o no soy buena persona.

Es todo tan distinto ahora… no sé qué hacer con  mi vida. Quedan meses para decidir qué voy hacer. Lo he estado aplazando demasiado porque sinceramente tengo miedo. Miedo a fracasar, a equivocarme, a no llegar a ser quién quiero ser, pero es absurdo porque tampoco sé quién quiero ser. Dios… odio crecer, odio las responsabilidades, odio darme cuenta de que no soy nadie, odio no poder ser feliz, y odio no poder ser por no saber apreciar lo que tengo. Porque sí, soy afortunada, mucho. Tengo una familia y amigos de verdad; tengo un plato que llevarme a la boca cada día e incluso más; tengo todo lo que materialmente necesito y aún así no me basta. ¡AGH! ¡Me odio! ¡Me odio por querer más y por simplemente tener la poca vergüenza de decir que necesito más! Soy despreciable, al igual que muchos de vosotros.

Es todo tan distinto ahora… no sé cómo cambiar. Quiero hacerlo, quiero ser alguien mejor. Ese es el mantra que me repito cada día, pero ¿qué pasa? Que en cuanto cojo este estúpido ordenador me olvido de todo. Porque sí, me gusta pasar horas delante de esta pantalla, porque sí, me siento viva cuando escribo esas historias donde las personas viven de verdad, pero mientras tanto yo me siento a imaginar vivir una de esas vidas en vez de salir y vivir de verdad. ¿Sabéis? Nunca he besado a nadie por amor. Nunca. Jamás. Tampoco me han besado a mí con amor. Sí, lo sé, siempre el mismo tema. Que si nadie me quiere, que si no consigo encontrar el amor, blablablá. Bobadas, lo sé, pero es lo que siento. Ni siquiera sé porqué estoy escribiendo esto. Tal vez para soltar todo lo que callo a lo largo del día. O tal vez sólo tal vez para que alguien más sepa que existo y que mis problemas son exactamente iguales a los de muchos otros.

Es todo tan distinto ahora… pero yo no siento que he cambiado. Nunca me he conocido de otra manera. Creo que no puedo cambiar, que estoy hecha para vivir siempre tan patéticamente. Qué triste. Admiro a tantas personas pero lo verdaderamente triste es que nadie me admire a mí, que no tenga nada de valor que sea rescatable de mi persona. ¿Tan insignificante soy? Sí. Lo soy. ¿Y por qué no lo iba ser, si somos cientos y cientos de personas? ¿La verdad? Me gustaría dejar mi huella en la historia. ¿Y a quién no? Dios… soy tan imbécil…

Es todo tan distinto ahora… tan duro… tan amargo… tan frio… Me siento triste y debería sentirme peor por no estar estudiando ahora mismo. ¿Soy mala persona si digo que no me importa nada, que por mí todo podría desparecer? ¿Soy cruel al decir que prefiero no amar a sufrir el abandono una vez más? ¿Soy despreciable si digo que aparte de mis amigos, mi abuela y mi tía, la única que me importa es mi gata? No contestes, ambos sabemos las respuestas.

Desearía ser una niña de nuevo… desearía cambiar tantas cosas… desearía que todo no fuera tan distinto ahora.

Injusticia.

Te levantas cada mañana con las pocas ganas de cumplir con tus obligaciones. Desayunas corriendo y llegas a clase. Crees que va a ser un día normal, como otro cualquiera, escuchando las pasivas voces de lo profesores en sus explicaciones y charlando animadamente sobre cosas banales con tus compañeros de clases. Pero de repente, esa conversación que escuchas a lo lejos no te parece tan aburrida e insignificante. Tus compañeros hablan sobre injusticias y sin pensarlo te unes a escuchar quieres son los pobres y quienes son los ricos de la historia.

Cuando crees que alguien es de una manera y resulta ser de otra; cuando crees que hombres increíbles, con unos valores y unos principios que defienden a muerte te defraudan sientes que todo hasta ahora ha sido una mentira. Has vivido creyendo que ese alguien era genial, que era una de las mejores personas que habías conocidos, pero luego ese pilar cae y con ello llega la desilusión.
La desilusión por haber sido tan imbécil, la desilusión por creer que para él no era una cara más, la desilusión de saber que con unas cuantas lágrimas podría cambiar el resultado de la cosas.

Asco, siento asco por ti y por todos los que os dejáis corromper de esa manera. Me da asco vuestro favoritismo, me da asco que lleguéis a pensar que solo unos pocos son los privilegiados que se merecen sobrevivir al resto de los mortales.

Tal vez debería llorar un poquito más para conseguir lo que quiero, porque va ser verdad eso de que solo gana el que mejor sepa manipular.

Por ahora no las tengo.

Tengo ganas de escribir. 
Tengo ganas de cantar y bailar. 
Tengo ganas de sonreír y de amar.
Tengo ganas de cambiar mi vida. 
Tengo ganas de dormir durante horas y despertar sabiendo que todo va a ir bien.

Sueño con tener un futuro. 
Sueño con ser alguien algún día. 
Sueño con el día de mi boda. 
Sueño con tener hijos por culeros y traviesos. 
Sueño con alguien que me abrace mientras duermo.

Deseo sentir pasión alguna vez. 
Deseo escribir algo que llegué a los demás. 
Deseo amar como si no hubiese mañana. 
Deseo querer aprender sobre todo.
Deseo tener mil deseos que cumplir.

Me gustaría crear una película sobre alguien especial. 
Me gustaría seguir hablando sin tapujos. 
Me gustaría no sentir odio por nadie. 
Me gustaría tener millones y derrocharlos en los demás. 
Me gustaría que me robasen un beso. 
Me gustaría volver a escuchar un te quiero.

Me gustaría tener ganas de cumplir mis sueños y deseos… Pero por ahora no las tengo.

Cobarde

A lo largo de mi corta vida, he cometido numerosos errores, pero uno de los más garrafales ha sido la cobardía.
Tengo lo que se dice pánico al amor. He huido de todos lo hombres que han mostrado interés por mí. En un principio me excusaba en que era pequeña e inexperta; más adelante en que él no era mi tipo, cuando ni siquiera sabía cual era mi tipo; después apareció ÉL y siempre estuvo ahí para ser mi excusa permanente. Huía de todos diciendo "Estoy enamorada de un hombre que no me corresponde" y era cierto, lo amaba más que a nada en el mundo, pero ahora que ya lo he olvidado, ¿qué excusa puedo tener?

Sigo siendo inexperta y sigue habiendo hombres que no son mi tipo, pero ya no soy una niña y mi percepción hacia los hombres ha cambiado.
Sinceramente estoy cansada de huir, de inventarme memeces que no me creo ni yo, de no tener el suficiente valor de abrir mi corazón a algún buen hombre.
No soy la mujer ideal, no tengo una hermosura exótica, no tengo un cuerpo de infarto y tampoco un amente privilegiada. No soy una señorita, soy mal hablada, cotilla, pesada, soñadora y analizo todo a mi alrededor.

Hoy no me encuentro lo suficientemente animada para hablar sobre, las que creo que son, mis virtudes. Tengo montones de defectos pero siendo sincera conmigo misma, me encantan.
Me gusta ser así de toca pelotas, así de maleducada y sí, porqué negarlo, poco femenina. No necesito demostrar que soy una mujer, porque soy más que una apariencia, soy más que unos ojos pintados y un vestido; soy más que una coleta sin peinar y un chándal enorme; Yo soy esas dos mujeres y no me importa si así ligaré más o si gustaré menos, ¿qué me importa eso si luego voy a salir corriendo?
Nada, nada me importa, solo hay algo que me gustaría y es que seas quién seas, si te gusto, intereso o solo me deseas (cosa que por lo que he dicho de mí demuestra que eres diferente o estás loco), lucha por mí, no tires la toalla demasiado pronto conmigo. Tengo miedo al amor, tengo miedo a ti y a lo que yo sería capaz de hacer por ti.

No soy como muchas otras chicas, no soy ni mejor ni pero que otras, solo soy Mónica, con un mundo interior caótico y desquiciante. Soy alguien que cree que todo puede salir bien, que hay más de un camino, pero también soy solitaria e independiente, no puedo mostrarme tal y como soy. He leído entre lineas durante años y solo deseo que alguien sea claro conmigo, que me diga qué quiere, qué siente y qué le molesta. No quiero que me tengan contenta y que me digan lo que cree qué quiero oir. No quiero enamorarme de ti sin saber que tú vas a sentir lo mismo.

¿Pido mucho? Sí, puede, pero basta ya de conformarnos. No quiero un "Está bien", no, lo que quiero es un "¡Está de puta madre!"
¿ENTENDIDO?

¿Quién eres?

¿Quién eres? ¿Qué es lo que te hace ser tú? Te miro e inconscientemente sonrío. Me gustan tus ojos, tu sonrisa, tu voz… No me importa tu aspecto pero a la vez me encanta tu despreocupación. Puedes estar en silencio que tu simple presencia ya me hace sentir completa. ¿Quién eres y por qué me haces sentir conectada con el mundo cuando nunca lo he estado? No necesito saberlo todo, pero sí deseo descubrirlo. Me gustaría saber cuáles son esas cosas que te hacen ser tú. ¿Cuáles son tus sueños y esperanzas? ¿Cuáles son tus ideales o tus principios? No sé quién eres y me gustaría saberlo. No tiene porque gustarme todo lo que seas pero sí tu esencia. No necesito enamórame, pero me gustaría hacerlo de esa persona desconocida que me hace preguntarme constantemente ¿quién eres?
Pero no es solo eso lo que me cuestiono. ¿Habrá alguien que quiera saber quién soy? ¿Estarías dispuesto a hacerme esas preguntas? Y lo que es más difícil aún, ¿a saber esas respuestas? Yo sí digo que estoy dispuesta, pero no todos pueden soportar las  respuestas…

Atentamente, una servidora.

Saber que hay personas que realmente valen la pena y que nadie se fije en ellas. Son personas alegres, divertidas y que esconden una personalidad que no se ve fácilmente a simple vista. Pueden no tener imagen de estrellas de cine o cuerpos de revistas, pero están ahí, valiendo más que cualquier cara bonita. Son personas maduras, que saben respetar, que saben ser pacientes y comprensibles, pero que sin embargo no se les tiene en cuenta. No hablo de nadie en concreto, ni si quiera de mí misma, pero sé que es eso. Sé lo que es ver a personas increíbles marchitándose porque no se les da la oportunidad.

Son esas primeras impresiones uno de los principales problemas. Tenemos miedo de algo nuevo, de conocer a alguien que puede cambiar nuestra vida, nuestra manera de ver las cosas o incluso de hacernos dudar de todo lo que conocíamos hasta ahora, por eso, con las primeras impresiones cortamos ese camino, sintiéndonos seguros porque no habrá cambios, pero sintiéndonos vacíos porque hemos perdido una gran oportunidad de descubrir un poco más de nosotros mismos. Solo puedo hablar de lo que conozco, lo que pienso y lo que sé a ciencia cierta, que no es mucho, lo sé.

Soy conciente de lo que me rodea, no soy imbécil, sé que no soy nada impresionante a simple vista, que me miran de pasada, como si solo estorbara en el recorridos de las miradas. Sé que si esas personas que hacen eso se fijasen en mí, solo pensarían: bueno me conformo con esto, y siento decirlo pero no quiero ser solo la conformación de alguien. Yo no soy una chica bonita pero sí soy hermosa en mi caótica forma de ser. No me asusto de lo que dicen los hombres, de su manera de actuar entre ellos, me gusta entender esos mundos, me gusta pararme a pensar en las cosas que nos diferencian porque me hace ver que no somos tan distintos. Podemos buscar lo mismo, solo que de formas distintas, pero al final todo se reduce a que no queremos estar solos.

Lo sé, parece que me estoy quejando por mi poca suerte (si se le puede llamar así) en el amor, pero en esta ocasión no se trata solo de mí. Es algo que veo a diario y que me da rabia que todo sea tan jodidamente complicado o que de tanto miedo. Las mujeres no valoramos lo que tenemos delante, nos dejamos llevar por prejuicios o primeras impresiones. Son nuestras armas de protección y a la vez de destrucción. Ellos están ahí, siendo increíbles a su manera, pudiéndote decir esas cosas que siempre has soñado, haciéndote sentir una princesa y nosotras, estúpidas y cobardes que no sabemos ni lo que queremos, o que lo sabemos y nos da miedo aceptar, les hacemos daño por no querer verlo. Hay buenos hombres ahí fuera, que son capaces de todo por ti, pero sin embargo parece que es mas fácil recuperarse del dolor que nos puede causar un capullo, que al dolor que nos podría causar ese chico que de verdad ha creído en nosotras.  

Son divagaciones o reflexiones que me surgen cuando hablo con mi mejor amigo. Él me guía siempre que lo necesito, él es uno de esos hombres de los que hablo, él es más especial que cualquiera y yo tuve la suerte de verlo y quererlo por como es. Conozco más de estos porque me paro a escuchar e intentar comprender sus mundos internos, y sé lo feliz que podrían llegar a ser si solo se les diese la oportunidad de intentarlo.

Hola tú, me conozcas o no, estoy aquí dispuesta a no dejarme guiar por tu primera impresión. Yo no me voy a rendir y espero que tú tampoco.

Atentamente, una servidora.

Libre.

Escuchar esta canción y sentirme bien, en paz… Me imagino acostada sobre la hierba verde esmeralda de un extenso prado observando las nubes, sus formas y a la velocidad que pasan, mientras el sol me calienta con sus rayos. El cielo es el más azul que se haya visto y la brisa que corre me hace sonreír por la tranquilidad que me transmite. La hierba huele a vida y yo me siento así por un escaso pero placentero momento. Su letra solo habla de lo lleno que se siente cuando está con ella o que si está perdido solo le basta con mirar su fotografía, pero para mí esos 3:27 minutos que dura la canción son el tiempo justo en el que me siento libre de verdad.

Nada.

A veces pienso en convertirme en uno de los personajes de mis historias, en llevar ese papel a la vida real, pero sé que si lo hiciese me estaría engañando a mí misma. No soy Emily que es capaz de tomar la iniciativa ante Derek, ni soy como Caroline que aunque echó su vida a perder intenta desesperadamente cambiar. No soy como Isi que tiene miedo de todo ni soy mi actual y nuevo personaje, una chica que no le teme a nada, que se adora a sí misma y que no hay persona que pueda con ella. No soy ninguna de esas mujeres, pero a la vez sueño con ser cada de una de ellas.

Cada día intento conocer un poco más de mí y en el fondo tengo pánico porque, ¿y si ya no hay nada más? ¿Y si soy así y punto? ¿Podría conformarme con lo que conozco de mí hasta ahora? Podría decir que sí, podría decir que amo mi extraña y caótica forma de ser, pero no, no es verdad. No quiero conformarme solo en ser distinta a las demás como piensan algunos que soy, no quiero aceptar que soy un desastre, que tengo miedo de todo y de nada o que no volveré amar de nuevo.

Vale, puede que exagere (cosa que me encanta), pero en cierto modo me creo esas palabras. Tengo 19 años y no he hecho nada de nada. Aún estoy en bachillerato y cada día veo más lejos el hecho de pisar la universidad. Antes era buena en mates, y ahora siento pánico cuando veo entrar a la profesora en clase. Me doy cuenta que no soy inteligente. Sí, no lo soy y aunque me gustaría serlo, soy tan sumamente horrible que me permito el lujo de perder mi tiempo con palabras que se acumulan en mi cabeza y que si no las escribo me dan jaqueca.

Podrías ser escritora – dice una parte de mi conciencia, pero eso son sueños para gente que puede permitirse soñar y yo, desafortunadamente no puedo. No tengo mi vida resuelta porque ni siquiera he empezado a vivir. Aplazo cada día el hecho de tenerme que hacer cargo de mí misma porque sé que tengo un buen problema. Soy vaga y soñadora, y eso no me sirve para nada. Me agobia pensar que estoy acabando con mi futura vida, que tengo el poder en mi mano y que lo estoy tirando a la basura, minuto a minuto, hora tras hora que pierdo ante esta pantalla.

¿De qué voy a sobrevivir cuando mi abuela ya no esté? De mí misma, y si para ese entonces no tengo nada ¿qué voy hacer? ¿Qué demonios voy hacer cuando ya nadie me sostenga y tenga que levantarme yo sola tras cada caída? Tengo miedo, mucho miedo. Sueño con que cada día el tiempo se detiene y no corre y que así puedo escribir y dejar vagar mi imaginación por horas, pero luego la realidad se planta ante mi puerta con una orden de desahucio por no pagar las consecuencias de mis actos.
Sé también que lo que digo son estupideces porque hay gente que lo tiene mil veces más crudo que yo, pero estoy aquí para hablar de mí y de cómo me siento.

Voy a cumplir 20 años y no habré hecho nada. Pero lo peor de todo es que en el fondo no me importa, ya nada me importa. ¿Cómo me debería sentir al pensar así? ¿Al pasar de todo? En realidad ya no hay nada que me pueda hacer sufrir más de lo que he sufrido así que, ¿qué sentido tiene esta verborrea que estoy soltando? ¿Es acaso una batalla entre mi Yin y Yan?

No lo sé, no sé nada, no sé ni siquiera porqué me molesto en decirlo.
Ya nada me importa.
Nada.

Sigo siendo yo pase lo que pase y eso no lo cambia nadie.

Me siento en mi escritorio y pienso: ¿Qué te pasa? ¿Qué sientes? ¿Estás ahí?
A veces me miro al espejo y me digo ¿quién eres? No es que la persona que está frente a mí me sea desconocida, soy yo y eso sería imposible negarlo, pero hay algo distinto en mí. Me observo detenidamente y nada, no hay nada diferente, pero yo sé que sí, que he cambiado y que ya no soy la misma de hace un año.
Es curioso, porque me gusta mi nueva yo. No sé si tanto como la de hace un tiempo, pero sé que me gusto y no puedo dejar de sonreír por ello. 
Mis ojos siguen siendo marrones, mi pelo ahora es rojo, como el fuego cuando está bajo la luz del sol; mi cuerpo es el mismo, con algún kilo menos y algo de menos vello, pero es el mismo, igual de suave e igual de imperfecto. Lo observó y pienso: No está mal, podría ser peor. Busco detalles insignificantes para los demás pero que para mí me hacen definirme, como el miedo a besar a un chico, o como el hecho de callarme mis sentimientos y pensamientos, están desapareciendo, y me alegro por ello.
Sé que no soy igual a los demás, pero a la vez, tampoco soy tan distinta. Digo que me considero única pero nunca he sabido el porqué, siempre lo he sentido, y si me equivoco no me importa, sé que valgo mucho para dejarme afectar por algo así.

Últimamente me dedico a observar a esas personas que me rodean, a esas amigas-os que están ahí día tras día, a los que veo crecer y convertirse en grandes personas. De todos ellos solo 8 son mi inspiración.

1. Mi mejor amigo lo es, por mantenerse siempre fiel a sus ideas, por creer desde siempre en mí, por llevar junto a mí 10 años de mi vida, mas de la mitad.
Mi mejor amiga, es difícil definirla, porque se compone de 5 personas, a cual más inteligente, divertida, graciosa, hermosa y fantástica.
 2. E.Z lo es por ser ella misma en todo momento, por querer pertenecer al mundo y a la sociedad y a un parte de un todo y hacerme ver que la soledad no tiene porqué ser mi única opción.
 3. V.R. lo es por ser un desastre, por luchar y levantarse aunque siempre vuelva a caer, por mostrarme lo dura que puede ser la vida y que tengo que apreciar esas pequeñas cosas que son solo mías.
 4. C.V. lo es por su paciencia y su compresión, por escuchar cada una de mis mil historias, por acompañarme en cada risa durante esas 6 interminables horas de la mañana, que gracias a ella siempre se hacen más amenas.
 5. E.M. lo es por su personalidad arrolladora, por la fuerza de sus ideales, por su dulzura en los momentos importantes, porque ella al igual que todas las demás anteriores es una persona distinta.
 6 T.L. lo es por su inocencia, por recordarme con cada una de sus sonrisas lo bonito de ser joven, por tener casi el mismo gusto que yo en hombres y por dejarme entrar en su vida.
7. Al que considero mi hermano pequeño, por confiar en mí siempre, por pedirme consejo y por hacerme ver que existen hombres buenos.
8. Es al que menos conozco, pero en un año se ha ganado formar parte de las personas más importantes para mí, porque él disfruta siendo distinto, porque dice lo que piensa tal cual y por darme la oportunidad de conocerlo.

Me considero muy afortunada por estar rodeada de tantas buenas personas. Pero a veces siento los celos de la soledad al verme tan feliz con mis amistades y me recuerda la falta de un amor, puede que igual de fuerte que el de la amistad, pero me recuerda ese vacío que existe en mi vida y la de otros muchos.
A veces me dedico a discutir con ella haciéndole preguntas estúpidas que no es capaz de responderme como por ejemplo ¿Por qué me haces esto? Le replicole diciéndole que no me conoce, que me deje en paz y me deje hacer mi vida pero ella, solo niega con la cabeza y me dice: Tu vida nunca estará completa y lo sabes; pero entonces es cuando yo niego con la cabeza y sonrío dulcemente mientra la observo con lástima, no necesito que mi vida este completa, solo necesito vivirla.
Son estos monólogos interiores lo que me ayudan a reflexionar. Puede que no sea muy inteligente, es cierto, no soy ninguna lumbreras ni tengo un cerebro privilegiado, pero tengo conciencia de todo lo que me rodea. Sé diferenciar entre el bien y el mal, sé cuando llevo razón y cuando no, sé pedir perdón cuando me he equivocado y de verdad lo siento así. 
He vivido muchas experiencias en solo 19 años, muchas mas que otras a mi edad y muchas menos también, y aún me quedan muchas mas por vivir, pero lo mucho que he aprendido de ellas me ha hecho madurar en un cierto grado. No digo que sea la persona mas madura del mundo, ni mucho menos, pero sí que soy una persona que aprende de los errores del pasado, que afronta los problemas lo mejor que puede, que cargo con la consecuencia de mis actos, y todas esas experiencias que me han hecho madurar antes de lo que hubiera deseado me hacen ser yo.

No sé quien eres, ni porque me estás leyendo en este preciso instante, pero me alegro de compartir esto contigo, me alegro de que conozcas más de mí pero me gustaría también saber más sobre ti. Puede que me juzgues por esto, que pienses que soy otra chiflada mas hablando de sus paranoias personales, pero hazte esta pregunta si de verdad piensas eso de mí: ¿Soy yo la que patéticamente intenta hacerse un hueco en el mundo y abre su mente y corazón a personas desconocidas, o eres tú el o la que se sienta a leer todas estas paridas por no tener una vida propia?

Pueden pensar que soy ridícula, insignificante, sin interés, una persona que se hace la entendida pero que luego no sabe nada, pero aunque así sea, sigo siendo yo pase lo que pase y eso no lo cambia nadie.

Amanecer


Sublime, increíble, impresionante, alucinante, magnifica, esplendida, maravillosa, fantástica, legendaria, asombrosa, hermosa, divertida, entretenida…

Sensacional. Las imágenes, la música, el maquillaje, los efectos especiales, las actuaciones asombrosamente mejores.
Un Edward que parecía hasta guapo en la pantalla. Una Bella que ha llorado, ha reído y no ha puesto cara de subnormal en buena parte de la película. Un Jake inimaginable. Un todo perfecto.

Así es como describo la película de Amanecer. Porque sí, porque se lo han currado al máximo, porque aunque no han sido completamente fiel al libro, sí lo han sido en su gran mayoría; porque se me ha hecho demasiado corta, porque han conseguido plasmar cosas a la perfección, porque mañana pienso ir a verla otra vez… Por eso y mucho mas Amanecer Parte 1 ha sido todo lo que ya he descrito.

Por fin han hecho una película a la altura de las expectativas del libro, porque sintiéndolo mucho las otras tres bazofias no tienen nada que ver con ésta.
También hay que decir que han añadido cosas sacadas de la manga o de la chistera de un mago, pero que sin embargo le han dado todo el sentido a la trama.

Si tuviera que darle una nota sería un sobresaliente, posiblemente un 10, porque el vestuario de la película es impresionante, los efectos te dejan sin palabras, porque la iluminación y las puestas en escenas han sido magnifica, las actuaciones pueden que no hayan sido dignas de un oscar, pero todo en conjunto la hacen perfecta, porque la banda sonora es… es… HVIWERGUHWRGHSRI, porque ese final es el mas hijo de puta y mejor que podrían haber hecho.

Puede que no este siendo objetiva, lo sé, pero es mi opinión al respecto. Sé que es una historia comercial, sin mucho sentido y con sacrilegios al mundo de los vampiros, pero es una historia romántica, y yo soy una romanticona, soy así. Y me gusta esta saga porque hace soñar, no con un mundo paralelo donde existen criaturas legendarias, sino a un mundo donde esa chica poca cosa es especial, esa chica torpe o sarcástica es única, donde esa chica sin importancia se convierte en lo mas importante para alguien; por eso me gusta esta historia.