Nada.

A veces pienso en convertirme en uno de los personajes de mis historias, en llevar ese papel a la vida real, pero sé que si lo hiciese me estaría engañando a mí misma. No soy Emily que es capaz de tomar la iniciativa ante Derek, ni soy como Caroline que aunque echó su vida a perder intenta desesperadamente cambiar. No soy como Isi que tiene miedo de todo ni soy mi actual y nuevo personaje, una chica que no le teme a nada, que se adora a sí misma y que no hay persona que pueda con ella. No soy ninguna de esas mujeres, pero a la vez sueño con ser cada de una de ellas.

Cada día intento conocer un poco más de mí y en el fondo tengo pánico porque, ¿y si ya no hay nada más? ¿Y si soy así y punto? ¿Podría conformarme con lo que conozco de mí hasta ahora? Podría decir que sí, podría decir que amo mi extraña y caótica forma de ser, pero no, no es verdad. No quiero conformarme solo en ser distinta a las demás como piensan algunos que soy, no quiero aceptar que soy un desastre, que tengo miedo de todo y de nada o que no volveré amar de nuevo.

Vale, puede que exagere (cosa que me encanta), pero en cierto modo me creo esas palabras. Tengo 19 años y no he hecho nada de nada. Aún estoy en bachillerato y cada día veo más lejos el hecho de pisar la universidad. Antes era buena en mates, y ahora siento pánico cuando veo entrar a la profesora en clase. Me doy cuenta que no soy inteligente. Sí, no lo soy y aunque me gustaría serlo, soy tan sumamente horrible que me permito el lujo de perder mi tiempo con palabras que se acumulan en mi cabeza y que si no las escribo me dan jaqueca.

Podrías ser escritora – dice una parte de mi conciencia, pero eso son sueños para gente que puede permitirse soñar y yo, desafortunadamente no puedo. No tengo mi vida resuelta porque ni siquiera he empezado a vivir. Aplazo cada día el hecho de tenerme que hacer cargo de mí misma porque sé que tengo un buen problema. Soy vaga y soñadora, y eso no me sirve para nada. Me agobia pensar que estoy acabando con mi futura vida, que tengo el poder en mi mano y que lo estoy tirando a la basura, minuto a minuto, hora tras hora que pierdo ante esta pantalla.

¿De qué voy a sobrevivir cuando mi abuela ya no esté? De mí misma, y si para ese entonces no tengo nada ¿qué voy hacer? ¿Qué demonios voy hacer cuando ya nadie me sostenga y tenga que levantarme yo sola tras cada caída? Tengo miedo, mucho miedo. Sueño con que cada día el tiempo se detiene y no corre y que así puedo escribir y dejar vagar mi imaginación por horas, pero luego la realidad se planta ante mi puerta con una orden de desahucio por no pagar las consecuencias de mis actos.
Sé también que lo que digo son estupideces porque hay gente que lo tiene mil veces más crudo que yo, pero estoy aquí para hablar de mí y de cómo me siento.

Voy a cumplir 20 años y no habré hecho nada. Pero lo peor de todo es que en el fondo no me importa, ya nada me importa. ¿Cómo me debería sentir al pensar así? ¿Al pasar de todo? En realidad ya no hay nada que me pueda hacer sufrir más de lo que he sufrido así que, ¿qué sentido tiene esta verborrea que estoy soltando? ¿Es acaso una batalla entre mi Yin y Yan?

No lo sé, no sé nada, no sé ni siquiera porqué me molesto en decirlo.
Ya nada me importa.
Nada.

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