Cobarde.

Cuando creo que me conozco a la perfección, encuentro nuevos matices en mi personalidad. Ahora me he dado cuenta de que no soy tan valiente como creía que era y que puedo reafirmar lo cobarde que sabía que era. Le tengo pánico al amor, me castañean los dientes al pensar lo que conlleva una relación. Me da miedo que alguien se me haga tan importante que la necesite para respirar y viceversa.
Por eso, hombre desconocido, quiero decirte que luches por mí cada vez que huya, porque es lo que necesito y lo que quiero. No voy a ser fácil, me acobardaré cuando las cosas se pongan serias, huiré de ti todo lo posible, porque sino lo hiciese estaría perdida. Así que sí de verdad estás interesado en mí, no desistas, porque después de luchar un determinado número de batallas contra mi Mónica cobarde, encontrarás a esa persona que buscabas, esa que conocerás poco a poco y que te hará feliz.

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